
ALTA MIRADA.
(21/9/2009)
Para la bisabuela que tanto quería,
y fue a reunirse ayer con la mayor
parte de su familia.
La vida corrió hasta desaparecer.
Luego apareció en la cumbre de una nube
su hermana, el alma pura.
Ella se perdió en la sencillez de las demás.
Se sentía ilustrada
en la inmensidad del cielo.
Se veían los hombres que nunca entendieron nada,
simplemente tenían
la esperanza de la iluminación.
Las dianas jugueteaban con el rocío,
que muy frágil y apurado se renueva
con los rayos de sol.
Tú estás en paz, con una sonrisa encadenada.
Los ángeles te sorprenden
con su cristalina y serena música.
Gloriosa de armonía
con tu familia descansas en el lecho de un árbol,
ignorada por el corretear de esas dianas.
Juan Cruz Bordoy.